INTRODUCCIÓN
El trabajo presente artículo científico sobre el uso de los celulares en
la educación del siglo XXI tratara sobre la implementación del uso del celular
con fines educativos en la escuela, no solo aborda su uso como herramienta
tecnológica y sus beneficios en los procesos de enseñanza aprendizaje, sino
también su valor simbólico en lo social y cultural.
En los 80, fue la PC; en los 90, internet; hoy, la revolución es el
móvil. Se observa que, en torno a estas, se han desarrollo organizaciones
colectivas espontáneas, virtuales, inteligentes; y nuevos usos de la
tecnología, liderados en la mayoría de los casos por los usuarios más jóvenes.
Basta con ver el uso masivo que los nativos digitales hacen de los mensajes de
textos para distintos fines.
Ahora las herramientas tecnológicas pueden ser personalizadas y el
celular no es la excepción. Tener o no tener celular es estar o no incluidos en
las redes sociales del mundo postmoderno, y el mismo es un punto de la relación
social, por lo que es importante analizar el uso que los estudiantes les dan.
Actualmente, la escuela tiene un papel muy importante en la incursión social
del celular, captando el interés del alumno para la realización de determinados
trabajos en el contexto del aula. Es importante que la escuela de este siglo
pueda incorporar el dispositivo móvil con fines educativos, pero también hay
que tener presente como usarlo con los contenidos curriculares de las
asignaturas, y bajo qué condiciones se debería usar.
La pregunta central que
responde este artículo es: ¿cómo implementar el uso del celular como
herramienta educativa en la escuela del siglo XXI?
Vivimos en una sociedad altamente permeada por las tecnologías de la
información y la comunicación (TIC) cuya influencia parece afectarlo todo y a
todos. Si no se tiene la formación para resolver problemas y tareas cotidianas
utilizando adecuadamente estas tecnologías y la información que circula a
través de ellas, se hace cada vez más difícil comunicarse, estudiar, trabajar,
socializar…
El celular es todo un símbolo de esta época, objeto omnipresente, en
todos lados, públicos y privados. Y en el caso de los adolescentes, estamos
frente a la propia extensión de la mano, más precisamente del pulgar, una
prótesis identitaria aunque también una brújula. Síntesis portátil de la
cultura audiovisual que marca un nuevo latido en la sociedad, que conjuga
velocidad y comunicación, musicaliza encuentros en cualquier rincón.

Excelente trabajo
ResponderEliminar