ENCUESTA PARA DOCENTES
El Uso de Celulares en la Educación del Siglo XXI
domingo, 18 de noviembre de 2018
DESARROLLO
NUEVAS FORMAS DE APRENDER
El uso de celulares es parte importante de la vida de la mayoría de las
personas del mundo. Hay países donde hay más celulares que habitantes. Por
ello, desde hace algunos años se viene discutiendo si los estudiantes deben
llevarlos o no a las escuelas y emplearlos como una herramienta de trabajo
educativo. Anteriormente se habían realizado estudios sobre las ventajas del
celular en la formación de los estudiantes. Así por ejemplo, el correo
electrónico, el WhatsApp, Facebook, Twitter u otro medios han probado ser una
herramienta valiosa en el desarrollo de habilidades de comunicación. Unos
escriben, otros leen y contestan; hay necesidad de que el texto sea entendible;
en unos casos se recurre a imágenes, lo que significa elegir, entre varias, la
que mejor expresa lo que se quiere trasmitir.
También a través del celular se puede ingresar a las redes de información
y explorar las miles de referencias que generalmente hay sobre un tema. Bien
empleado, el celular se convierte en una valiosa fuente de conocimientos, medio
para investigar, complementar lo que el estudiante aprende en clase y
desarrollar encargos de tareas en casa.
Frente a estas evidentes ventajas hay también muchas críticas. La
comunicación a través de las redes de navegación crea nuevos códigos de
comunicación que deforman lenguaje: se debilita el desarrollo de la escritura
convencional: la información que circula libremente no discrimina edades,
siendo a veces negativa y peligrosa para el desarrollo de los niños y
adolescentes.
Jaume Sarramona, en un artículo escrito hace algunas semanas añade:
“existe la posibilidad de ser utilizado sin el control de los docentes, lo que
puede provocar distracciones dentro del horario de actividad escolar, además de
su uso no deseado para acosar a compañeros, enviar documentos inadecuados, etc.
Precisamente la dificultad de poder controlar el uso adecuado de la herramienta
es la clave que explica el rechazo que provoca en el ámbito escolar su
introducción en las aulas, sin poder negar por ello la posible utilización
inadecuada fuera de ellas. La escuela ha marginado tradicionalmente aquellos
elementos que pueden ser perturbadores para realizar las actividades educativas
que le son propias, como ha sido el caso de otras herramientas tecnológicas y
de la vida cotidiana, pero hay entenderlo en el contexto general en que se
mueve como institución educativa”.
Además, una crítica no menos importante, es el carácter adictivo de esta
herramienta que termina aislando y afectando el nivel de relaciones familiares,
el tiempo de dedicación a la realización de actividades de aprendizaje, entre
otras consecuencias. Es bastante conocido el fastidio de padres de familia o de
personas que estando cenando o en una reunión tienen al frente un niño o un
joven que parece ignorarlos debido a que están concentrados en el celular.
El tema vuelve a ponerse en actualidad ante la decisión del gobierno
francés de prohibir mediante ley el uso de los celulares en las escuelas de
educación básica. Había sido una de las promesas de Emmnuel Macron, actual
Presidente de Francia. Para el Ministro de Educación, Jean Michel Blanquer, la
ley es una respuesta a muchos padres, preocupados porque sus hijos se pasan
horas mirando las pantallas de sus teléfonos y por el aumento de los casos de
acoso a través de internet.
Otros países, como el Reino Unido empiezan a evaluar la aplicación de
una medida similar, En tanto existen los que se inclinan por dar libertad a sus
colegios para que decidan. Lo cierto es que la renovación de las metodologías
de aprendizaje no ha ido al ritmo de cómo evoluciona la tecnología de
construcción de celulares. Cuando ello suceda, tarde o temprano las
posibilidades de facilitar más ampliamente su uso podrían darse. Además, el
desarrollo de las tabletas es un asunto que puede influir en la decisión de
diferir su empleo por el momento. Con las tabletas se hace todo lo que puede
hacerse con un celular, excepto hacer llamadas, siendo el control de su uso
menos complicado.
Mientras tanto el debate continuará. No solo se trata de decidir
solamente si hay los estudiantes pueden llevar o no el celular a las escuelas;
también sobre otros temas no menos importantes: la edad a partir de la cual es
recomendable su empleo, las estrategias que ayuden a las escuelas y a las
familias a orientar sobre su buen uso, los efectos del contacto excesivo con
esta herramienta, entre otros.
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USO DE CELULARES
INTRODUCCIÓN
El trabajo presente artículo científico sobre el uso de los celulares en
la educación del siglo XXI tratara sobre la implementación del uso del celular
con fines educativos en la escuela, no solo aborda su uso como herramienta
tecnológica y sus beneficios en los procesos de enseñanza aprendizaje, sino
también su valor simbólico en lo social y cultural.
En los 80, fue la PC; en los 90, internet; hoy, la revolución es el
móvil. Se observa que, en torno a estas, se han desarrollo organizaciones
colectivas espontáneas, virtuales, inteligentes; y nuevos usos de la
tecnología, liderados en la mayoría de los casos por los usuarios más jóvenes.
Basta con ver el uso masivo que los nativos digitales hacen de los mensajes de
textos para distintos fines.
Ahora las herramientas tecnológicas pueden ser personalizadas y el
celular no es la excepción. Tener o no tener celular es estar o no incluidos en
las redes sociales del mundo postmoderno, y el mismo es un punto de la relación
social, por lo que es importante analizar el uso que los estudiantes les dan.
Actualmente, la escuela tiene un papel muy importante en la incursión social
del celular, captando el interés del alumno para la realización de determinados
trabajos en el contexto del aula. Es importante que la escuela de este siglo
pueda incorporar el dispositivo móvil con fines educativos, pero también hay
que tener presente como usarlo con los contenidos curriculares de las
asignaturas, y bajo qué condiciones se debería usar.
La pregunta central que
responde este artículo es: ¿cómo implementar el uso del celular como
herramienta educativa en la escuela del siglo XXI?
Vivimos en una sociedad altamente permeada por las tecnologías de la
información y la comunicación (TIC) cuya influencia parece afectarlo todo y a
todos. Si no se tiene la formación para resolver problemas y tareas cotidianas
utilizando adecuadamente estas tecnologías y la información que circula a
través de ellas, se hace cada vez más difícil comunicarse, estudiar, trabajar,
socializar…
El celular es todo un símbolo de esta época, objeto omnipresente, en
todos lados, públicos y privados. Y en el caso de los adolescentes, estamos
frente a la propia extensión de la mano, más precisamente del pulgar, una
prótesis identitaria aunque también una brújula. Síntesis portátil de la
cultura audiovisual que marca un nuevo latido en la sociedad, que conjuga
velocidad y comunicación, musicaliza encuentros en cualquier rincón.
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